Mi parto inducido

Hola titis! 
Hoy os vengo a contar como fue mi parto, y luego, si queréis, podéis ver el vídeo aquí

Para poneros en antecedentes os contaré que me indujeron el parto en la semana 38+3, debido a una colestasis intrahepática, no me enrollaré mucho en esto, en resumen es cuando la excreción de la bilis se interrumpe. Ésto no afecta gravemente a la salud de la embarazada a largo plazo (en realidad en cuanto tienes al bebé desaparece), pero puede causar complicaciones graves para el feto; es por ello que antes de la semana 39 el bebé debe haber nacido, por naturaleza o por inducción.
ATENCIÓN: sólo ocurre en el 1% de los embarazos, que no cunda el pánico!

Ahora sí:
Jueves 16 de marzo de 2017, 07:00 de la mañana; ahí estaba yo, entrando por la puerta de urgencias para hacer el ingreso, acompañada de Fran y las bolsas, de Julia y mía. Ahora recordándolo aún vuelvo a tener aquel nudo en el estómago, aquel nerviosismo por que en cuestión de horas conocería a mi hija... 

De seguida nos llamaron, nos hicieron entrar al mismo box de urgencias que me había visto en diferentes ocasiones, tanto para darme buenas noticias, como malas. 
Llegó una matrona acompañada de una residente; ellas me acompañarían durante todo el día. Me pusieron las correas y esperamos...

Pasada poco menos de una hora volvieron a entrar, la matrona miraba los monitores mientras la residente con una sonrisa me decía "te voy a poner la vía" (no se si lo sabéis pero ¡le temo a las agujas muchísimo!) el caso es que pinchó por encima del pulgar de la mano izquierda y... No me preguntéis que pasó, pero me mareé... Era tan fuerte el dolor que sentía en la mano, que apenas podía moverla; finalmente, tras insistirle a la matrona, me cambió la vía de sitio.

Me llevaron a la habitación, donde estaríamos solos, la cual cosa agradecí, ya que así tenía total libertad de movimiento, podría hablar, etcétera... 
Me pusieron la primera dosis de misoprostol, sería el encargado de hacer que madure el cuello uterino e inducir el trabajo de parto. Pueden usar hasta 6 dosis de éste medicamento y las dosis son cada cuatro horas. Pues bien, cuando me pusieron la dosis nos dijeron que podíamos hacer vida normal, o sea, que nos fuésemos a la cafetería a desayunar, que entre que no tenía nada de cuello borrado y que era primípara, tenía para rato allí.

A las dos horas volví a la habitación por que tenían que volver a ponerme las correas para ver si empezaban las contracciones (he de decir que notaba alguna, pero nada del otro mundo), efectivamente las contracciones habían comenzado, aunque eran leves... Matrona y residente miraban mucho el papelito que sale del monitor, hacían rayajos y eso a mi no me gustaba mucho, para que nos vamos a engañar... 

Empezaron a preguntarme que si había desayunado, que si había andado, que si había notado al bebé en este rato, y un montón de preguntas que me hicieron sospechar que algo no iba bien... 

Nos hicieron ir a paritorios, algo que me pareció extraño ya que me notaba perfectamente.
Ahí fue cuando me preocupé de verdad y pregunté que estaba pasando, me confirmaban que todo iba bien pero que necesitaban que Julia se moviese...

En paritorios me desnudaron, me pusieron la bata y por un momento pensé, algo está pasando, algo va mal. 

Vino la ginecóloga, me exploró y salió de la sala. Volvió a entrar y sin rodeos dijo textualmente:
- "Patricia, vamos a hacer una cesárea. Ni si quiera has empezado el trabajo de parto, tienes mucho por hacer y no creemos que el bebé sea capaz de soportarlo".

En ese momento no supe reaccionar, solo supe asentir con la cabeza, preguntar si Fran podía entrar conmigo a quirófano y cuando me quise dar cuenta ya me estaban sondando, otra vez la misma residente que me había hecho polvo la mano! Y como no podía ser menos, me hizo un daño terrible. Ese fue el que me hizo reaccionar y pedir dos minutos para llamar a mi familia para contarles lo que estaba ocurriendo.

A partir de aquí todo fue muy rápido, solo recuerdo ver los focos del hospital mientras temblaba de miedo y sentía como las lágrimas recorrían mis pómulos.

Entré en quirófano, me sentaron y tras SIETE pinchazos, consiguieron ponerme la epidural; creo que me tocaron todos los novatos ese día; que no tengo nada en contra, nadie nace sabido pero, si después de dos intentos ves que no aciertas, pide ayuda, sólo os diré que me pinchó fuera de la zona que previamente había dormido con anestesia local, así que podéis imaginaros el dolor que sentí (otro día os hablo de mis consecuencias tras el parto).

Puesta por fin la anestesia, me tumbaron y me ataron a la cama, me pusieron el oxígeno, taparon con una especie de cortina para que no pudiera verme de pecho para abajo y por fin lo sentí, era Fran entrando a quirófano, vestido de verde, con su casaca, máscara y gorro, sentado al lado derecho de mi cabeza, diciendo una y otra vez "ya está aquí amor, ya llega Julia".

Todo el equipo médico que había dentro de quirófano se portó genial con nosotros, en todo momento nos contaba que estaban haciendo.
- Vamos a abrir.
- Notarás una presión, tranquila, es normal.
- Ya le veo la cabecita.
Y a las 12:34 lo dijeron: 
- ¡YA ESTÁ AQUÍ!

Y la vimos pasar, en manos de una enfermera que nos la enseñó rápidamente mientras se la llevaban a hacer unas primeras curas rápidas. a Fran y a mí sólo se nos ocurrió decir: "¡Qué fea es!" todo el mundo ve a su hijo precioso el momento en el que nace, yo no se si era la frialdad del momento, el shock, el verla tan morena y con tanto pelo, que para nada me parecía bonita...

Al poco la enfermera me la acercó a la cara para poder verla, tan solo unos minutos. 
Después Fran se fue con Julia al paritorio donde habíamos estado a hacer piel con piel, mientras a mi me cosían y me llevaban a reanimación. 

Lo que no me contaron era que Julia había nacido con la temperatura y el azúcar muy bajo, eso le provocó una hipoglucemia que la dejó sin respiración un corto período de tiempo en quirófano.

Mientras mis piernas reaccionaban, Fran no le pudo aportar el calor suficiente a Julia, así que la metieron en la incubadora. 

No se el tiempo que pasé en reanimación, lo único que recuerdo es decirle a las enfermeras de la sala que me llevaran ya para la habitación, que quería ver a mi hija y que ya sentía las piernas; en realidad solo era capaz de moverlas unos centímetros, me pesaban una tonelada, pero mi insistencia hizo que las enfermeras se apiadaran de mí y me dejaran ir a la habitación.

Allí estaban mi hermano y mi madre esperándome, pregunté por Fran y en ese momento entró el pediatra, me contó como estaba Julia, Fran le estaba dando un biberón y si seguía respondiendo bien, en un rato me la llevarían a la habitación. Pedí que Fran viniese, necesitaba verle la cara para creer que todo iba bien. Vino, nos abrazamos y al poco fue a buscar a mi pequeña, la traía entre los brazos, acompañado de dos enfermeras y esta era la situación: Yo tumbada sin poder incorporarme y Fran cogiendo a la niña con tanto miedo que no sabía como manejarla para ponérmela encima y a mí lo único que se me ocurre decir fue: "¿Se nota que somos primerizos, no?". Entre risas una de las enfermeras ayudó a Fran a ponerme a Julia en el pecho y así fue como 5 horas después de haber nacido, por fin estábamos juntos los tres.





Espero que os haya gustado mi relato, se que ha sido largo, pero quería contaros todo lo que viví aquel día que, como habéis podido comprobar, sigo recordando como si fuera ayer.
Yo no puedo dejar de emocionarme al recordar todo aquel día que prometía ser larguísimo y que finalmente fue un suspiro.

Si os ha gustado no olvidéis de darle al botón de seguir y dejarnos un comentario! 
Y si para seguir estando informados de nuestro día a día podéis encontrarnos en Instagram y YouTube buscando PattyQattus. ¡Os esperamos!! 


Comentarios

Entradas populares de este blog

PASTA INTEGRAL CON BOLOÑESA DE SOJA TEXTURIZADA

Pizza de base de coliflor